Beauty
A veces te topas con gente que parece haberse levantado escuchando I wanna be adored de The Stone Roses. Gente como ese director de banco tan floripondiado o como ese otro prohombre político con el guapo de Corte Inglés subido para ir a alguna de sus reuniones con quién sabe cuál otro más grande prohombre político de la Junta. Personas que decoran su vida al estilo de Julio Iglesias, que convierten la ciudad en un inmenso plató de anuncio publicitario. A mí no sólo no me molesta verlas por la calle, sino que las admiro por mostrarse cual actimeles vivientes y por irradiar sus buenos días en los desayunos del Jaula. Hay quienes se dedican a mimar sus jardines y hay quienes se sienten jardimanes, y esto, ni que decir tiene, tiene su rollo de encanto.
Los envoltorios importan, porque vivimos en la era de la imagen, en la que, si no eres guapo (o guapa), lo mínimo que tienes que hacer es estar guapo (o guapa). Es una cuestión de supervivencia de la autoestima que todo el mundo, en mayor o menor medida, intenta cuidar para no caer en el saco de la indiferencia ajena. El problema viene cuando el aspecto exterior es lo único que puedes ofrecer, cuando la epidermis camufla el vértigo del vacío más abismal.
Si algo aprendí desde muy joven es que la belleza formal sólo tiene el encanto de lo inmediato, que es como las bebidas gaseosas: cuando quitas el tapón, sólo dura el tiempo que tarda en perder las burbujas. De ahí se explica que los peores ligues se encuentren en las discotecas, donde la imagen suple a todas las palabras. Por eso mi amor eterno, en el más amplio sentido de la expresión, a quienes siempre tenéis cosas que decirme.
1 Comments:
pos te diré un par de cosas:
1. I wanna be adore es una de las mejores canciones de la historia.
2. Con el tiempo he aprendido a generar cierto tipo de, digamos, odio hacia ese tipo de gente. Mi don para la diplomacia hace que no se me note para nada, pero sí, es cierto, odio a ese tipo de gente que describes y con los que, por desgracia, tienes que tratar casi a diario.
3. Con el tiempo también (y espero que esto vaya in crescendo con los años) estoy aprendiendo a seleccionar muy mucho a la gente por las conversaciones más que por otra cosa. Es muy triste para mí ver cómo otros se quedan en las charlas vacías entre cubata y cubata y se pierden otras cosas de la vida.
He dicho!
Publicar un comentario
<< Home