Blue Monday (3)
- Que Diane se haya pasado toda la película creyéndose que hacía también el papel de Gail es cosa suya, no nuestra, dijeron al unísono sus padres. Ya le advertimos que dejase las drogas y que bailar música de Damon Albarn tendría consecuencias esquizofrénicas...
- Dejadla. Christina lleva años creyéndose Nico y tampoco le ha ido tan mal, dijo Ray Loriga.
Estaban en el parque de abajo, aprovechando el sol primaveral del otoño. Juliette Binoche se había puesto el vestido floreado de Alice et Martin para entretener a mi gato y al megáfono en los balancines. Penélope Cruise, sentada en un banco con su culo postizo de Volver, vigilaba de reojo (o de reoído) el diálogo de Najwa con Ian, mientras Tom Waits no paraba de cantarle Hoist That Rag a su entrepierna (después del gatillazo con Diana Gail) y el enano de Twin Peaks escribía una carta a su primo, el de la Orquesta Mondragón.
- ¿Escuálido se escribe con o sin acento? dijo el hombrecillo.
- ¿No le estarás hablando a tu primo de mí, no? preguntó Ray, aún molesto por algunas respuestas de su mujer en el programa de la otra noche.
- Yo sólo sé que “murciélago” es la única palabra del diccionario en lengua castellana que tiene todas las vocales, dijo Lucía Etxebarría, intentando colarse por el blue monday como fuera o fuese.
- Qué mañana tan apacible... seguro que llega alguien y la jode, dijo Ian Curtis a Najwa Nimri.
- Sí, hay una atmósfera muy particular, respondió ella, guiñándole un ojo al chico pálido de Manchester.
- ¿Sabes? no dejo de pensar en qué hubiera suicidado si no me hubiera sucedido...
- Querrás decir al revés/vesre.
- Bueno, sí, es que esto de usar el traductor del google no siempre va bien...
La Nimri empezó a jugar con su pelo largo de Walkabout, pensando que si Christina Rosenvinge se hubiera suicidado a la misma edad que el de Joy Division, ahora sería recordada por el hago chas y aparezco a tu lado.
- Míralo de este modo, dijo ella al fin, si no te hubieras ido al otro mundo, this charming man no tendría ahora a Blue Monday como referente de la música de los ochenta.
- Eso sí.
- Y además, tú tuviste suerte. Tu mujer no te vendió como la Yoko Ono...
- Desde luego. O como la del tipo ese del grunge, ¿cómo se llamaba?
- Ja, ja... rió Najwa. Por ahí arriba os enteráis de todo.
Mírala, ligándose a todo el que se pone por delante, pensó Penélope Cruise, mordiéndose los labios. Otra necrofílica, como el Morrissey.
- Hoist that Raaag... rugió Waits, sin éxito.
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