Subidón
El estribillo “Por amor al comercio voy a cruzar ese puente / Por amor al comercio voy a cuidar de ese dolor” que cantaban los Esclarecidos cuando un servidor estudiaba en la facultad, es uno de los más enigmáticos de la historia del pop español. Yo siempre le he dado una interpretación muy personal, y creo que ahora, cuando las dificultades son todas y reponerse a ellas requiere algo más que buenas intenciones y un regado permanente de ilusión para exportar, aún más. Sobre todo en esos momentos en que no te das cuenta y de repente hay alguna chorradita que te pilla con la guardia bajada, como hoy mismo, cuando un par de frases dichas en una conversación más o menos banal me han dejado como si hubiese metido los pies en un charco.
Por eso, a pesar de que llevo siempre en mi botiquín de primeros auxilios un telón de acero que me protege la epidermis del resto del cuerpo, masa encefálica incluida, cualquier fisura nacida de un mínimo renuncio tiene que ser tratada con terapia de choque. Por ejemplo, haciendo uso de aquella otra canción infantiloide que decía “haz ruido hasta que se rompan los oídos”. Así que, sumando una y otra canción, y con la necesidad de que ese pequeño arañazo psicológico que me he llevado esta mañana se reponga antes de llegar hasta aquí para reunirme con la gente del partido, me he puesto a toda caña Sweetest Perfection de Depeche Mode y me he quedado como nuevo.
El disco de la semana: The Blow, Paper television. (Aquí puedes ver cómo hicieron el disco).
1 Comments:
Se nos puede llamar fríos o distantes, malajes o cualquier otra lindeza. A los tímidos no se nos entiende. Pero también tenemos nuestros momentos, aunque sea con la música a toda leche en el coche, dando un grito para liberarse.
Por cierto, gracias por el comentario a mi último post. Me emocionó de verdad. ;)
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