13.2.07

Sensaciones oceánicas

Creo que sobre eso comenté algo hace poco a Moon. No sé si es por la edad (aunque suele ocurrir lo contrario) o por miopía (en mí sería hipermetropía) o, si acaso, porque las neuronas se me han ablandado al mismo ritmo ceniciento de mis canas.
Pero la cuestión es que me pasa, cada vez más y con más, digamos, necesidad.
Recuerdo que la primera ocasión fue cuando estuve en Jaén, hace un par de años. Me encontraba tomando mi café de sobremesa junto a la cristalera del bar, viendo desde dentro a la gente pasar por la acera, la mayoría con prisas. Ya me ocurría (y es uno de mis grandes secretos que, hasta ahora, sólo conocía una persona) cuando veía a la gente comer, y nunca le he encontrado una explicación. No sé si es una debilidad congénita o si soy un ridículo sensiblero de esos que se camuflan detrás de una fachada de aparente frialdad, o las dos cosas a la vez, o las dos cosas a la vez y unas cuantas más que se me escapan.
Ya digo, la primera vez fue entonces, y desde entonces la sensación se repite con más frecuencia, en cualquier parte, cuando menos me lo espero, con cualquier persona, incluso cuando estoy solo en casa y me pongo a pensar en ello. No es, ni mucho menos, una cuestión que me desagrade, más bien todo lo contrario, aunque preferiría no caer en tipismos ni, en absoluto, en confusiones al más puro estilo Begnini de La vida es bella. Supongo que tiene que ver, y no es otra cosa que un suponer, con mi forma de entornar los ojos, porque creo que eso influye también en el resto del cuerpo, incluso en ese resto de mi cuerpo que no es físico, sino químico. Es como si también se me entornara la mirada interior, no sé si me explico.
Vamos, que lo llevo encima, tal vez como una bendición, porque me hace sentir bien. Creo que sobre eso comenté algo hace poco a Moon, pero si no lo hice, debería haberlo hecho.

1 Comments:

Blogger moon said...

Hola, por alusiones me manifiesto.
No terminas de contar lo que quieres contar, pero tal vez sea mejor así, no vaya a ser que cuentes tu 'sueño' y este no sea entendido, perdiendo así parte del encanto que tiene para tí.
Cuando quieras nos sentamos delante de una cristalera y vemos el tiempo girar.

9:40 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home